Domingo, 6 de Julio de 2008                



Igualar las tablas

Tengo problemas con la timidez. Desde pequeño. Los que me conocen saben que soy tímido en las distancias cortas, pero un sinvergüenza en las largas. Por ello confieso que este blog, más que otra cosa, es un desahogo para quien lo escribe y para toda la gente que me rodea , como los amigos que no pueden publicar sus trabajos en otros medios. Quiero que este sitio web se convierta en un sumidero de aquello que me parece interesante: los periódicos, la política, las mujeres, los libros, la Historia, el deporte, el arte, Guadalajara, las ciudades, el campo, los vinos. La vida, en suma. Ojalá también sea de interés para los demás.

Según el diccionario de la Real Academia Española, una garlopa es un “cepillo largo y con puño, que sirve para igualar las superficies de la madera ya cepillada, especialmente en las junturas de las tablas” . Un blog es un rincón digital en el que cabe de todo, para lijar la opinión o para igualar las tablas del pensamiento, tanto da porque el mecanismo es el mismo y los resultados parecidos. Se trata de un formato periodístico sin más límite que el que cada uno quiera imponerse. En mi caso, ante todo: el respeto a los demás y la independencia de criterio . En este blog también he querido agrupar una serie de temas que guardan relación entre sí: artículos sobre periodismo, reseñas y entrevistas a periodistas sobresalientes, un especial del gran Manu y sobre los corresponsales de guerra, críticas de libros y un área de enlaces.

Algunos de los principales editores, en España y en el mundo, cuestionan el futuro de la prensa escrita. Leído en El Semanal Digital (aviso que es un confidencial bastante sensacionalista): “los kioscos de prensa se han convertido en bazares en los que se vende de todo y de paso diarios que venden información. Los diarios están en permanente promoción y, en muchos casos, haciendo dinero aunque no por su cometido de informar. Todos los días gana adeptos la información digital y cada día le cuesta más a la prensa mantener sus lectores”. Aunque este juicio sea algo exagerado, lo cierto es que, hasta el momento, las ediciones digitales actúan más bien de complemento de la escrita y su rendimiento económico y publicitario resulta discutible, salvo raras excepciones. Pero internet tiene una virtud: la capacidad de influir en millones de personas con tan solo apretar una tecla. Se ahorran costes y se gana en audiencia. Otra cosa es su capacidad de influir.

Cuenta Javier del Pino, corresponsal en Washington, que “en 1968, el periodista Walter Cronkite viajó a Vietnam para informar sobre la guerra. Cuando sus primeras crónicas en la cadena de televisión CBS describieron un conflicto sangriento e insensato, el presidente de EEUU, Lyndon B. Johnson , dijo a sus consejeros: " Si hemos perdido a Cronkite, hemos perdido la guerra”. (El País, 9-10-2004). Ahora, sin embargo, la impresión es que los ciudadanos pierden a pasos agigantados la credibilidad en los medios de comunicación . Porque ya no se informa, sólo se opina. Y por ahí pienso que se cuela el peligro de determinado periodismo digital.

Lo digo sin rodeos: en este blog no se mezcla información con opinión . Entre otras cosas, porque tienen cabida desde columnas hasta crónicas de viajes, además de reportajes, comentarios a modo de dietario, entrevistas… En definitiva, todos los géneros del oficio. Creo que esta nueva manera de plasmar ideas, a través de internet, resulta instructiva para cualquier profesional. No es la base del oficio, por supuesto, pero sí un buen método para mantener la fibra.

Así que aquí me tienen, tan ingenuo como siempre.

Raúl Conde
raul@lagarlopa.com

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NO SOY ABSOLUTAMENTE NADIE, PERO ESTA ES LA VENTAJA DE INTERNET: TE PERMITE DISPONER POR CUATRO EUROS AL AÑO DE UN TRAGALUZ ABIERTO AL MUNDO.

Raúl Conde Suárez (L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, 1981). Soy un periodista que estudió COU, sin título oficial ni carné de ningún tipo, más que el de socio de la Casa de Guadalajara en Madrid.

He estudiado Historia en la Universidad de Barcelona y actualmente peleo con la licenciatura de Ciencias de la Información en la Complutense. No hablo inglés pero sí catalán; disfruto con el vino tinto, sobre todo el Ribera del Duero; y mis tótems literarios son Machado, Buero Vallejo y Delibes. Admiro a los periodistas de raza (Ruano, Camba, Pla, Gaziel, Terzani, Kapuscinski, Fisk, Alcoverro, Calaf…). Y a los que se dejan la piel en este oficio, como Couso o Anguita Parrado.

Estoy vinculado a Guadalajara desde que nací; a los tres meses ya había pisado el pueblo de mi padre, que es el mío: Galve de Sorbe. Allí me crié, allí dejé de jugar al fútbol, allí fumé mi primer pitillo y allí empecé a hablar con periodistas. Allí me siento feliz echando una partida de guiñote.

He sido redactor de “Guadalajara Dos Mil”. En este periódico hice el trabajo que más me gusta: la Cultura, los reportajes, las entrevistas y la calle. Y he conocido a gente muy buena, en la redacción y fuera de ella, como los chicos de Deportes, Girons o Isabelita, que es increíble, adoro su categoría humana, algo insólito para mí en esta profesión.

Participé en la aventura de la revista SIGLO XXI junto a Manu Leguineche, Pedro Aguilar, Pepe Gª de la Torre y otros maestros y amigos. Lo mejor, los ratos que pasamos. Y lo mucho que aprendo. Les estoy eternamente agradecido.

He colaborado en “Nueva Alcarria” (donde publiqué mi primer artículo a los dieciséis años) y ahora en “Revista de Folklore”, “Añil. Cuadernos de Castilla-La Mancha” y “Cuadernos de Etnología de Guadalajara”, entre otras publicaciones más modestas. En diciembre de 2004 recibí el premio de Periodismo de Medio Rural que otorga la Asociación de la Prensa de Guadalajara. Ahora amenazo con publicar un libro sobre la historia de Galve y su comarca.

Resido en Madrid, una ciudad ruidosa y apasionante.

Todo esto que acabo de escribir no le interesa a nadie, sólo a mí, pero lo cuento:

Primero: para darle las gracias POR TODO a mis padres, A MI FAMILIA Y A MIS AMIGOS.

Segundo: para poner en orden mi vida, que falta le hace.

Y tercero: por si a alguien le pica la curiosidad, que no creo, sobre el (ir)responsable de La Garlopa.

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Quién soy y para qué escribo este blog